Ana Grisel Giacomel
La gran mayoría de inmigrantes que llegamos a Canadá venimos por distintas razones y posiblemente también en distintas etapas de nuestra vida personal y profesional. No obstante y a pesar de ello podríamos identificarnos compartiendo todos una misma meta, que es la de encontrar un futuro mejor en una nueva tierra: Canadá.
Mi historia es una mas de tantas, y con gusto la comparto; llegué a este país, muy joven y había terminado mis estudios de preparatorio en abogacía, dos años preuniversitarios que me habilitarían a entrar en la Universidad de la Republica en Montevideo, Uruguay. Soñaba con seguir alguna de las dos carreras que tanto me gustaban pero en lugar de seguir estudiando, el destino me trajo a Toronto. Al llegar pude a penas estudiar un poco de ingles y comencé enseguida a trabajar.
Tuve muchos trabajos típicos de emigrante... en fábricas y otros similares. Había adquirido una educación que aquí no me servia y no habia obtenido un buen aprendizaje del idioma ingles ni el adecuado asesoramiento para seguir estudiando en aquel momento. Finalmente, después de un par de años encontré un trabajo algo mejor en un laboratorio y estudio fotográfico; aprendí un oficio nuevo en el revelado de fotografía manual y trabaje allí durante 5 años. Luego llegaron los hijos y por unos cuantos años me dedique enteramente a ellos, el hogar y la familia. Al mismo tiempo trabajaba desde mi casa colaborando en la administración de la empresa que mi esposo tenia; trabajo que desempeñé en forma regular durante muchos años permitiéndome dedicar a otros trabajos y estudios. Luego motivada a seguir superándome decidí capacitarme en alguna especialidad considerando los conocimientos de ingles que tenia en ese momento. Así que comencé mis estudios y me gradué en una Institución de Estética y Belleza. Trabajé durante un tiempo en ese campo en mi casa y también después abrí un espacio en un salón de belleza. Me iba bien pero no era realmente un trabajo que me apasionara. Durante esos años en mis tiempos libres colaboraba voluntariamente con las escuelas y liceos de mis hijos.
Al tiempo también surgió una oportunidad de trabajo en el aeropuerto considerando mayormente los tres idiomas que dominaba, hice los trámites de solicitud necesarios y me admitieron otorgándome un empleo de tiempo completo; fué un puesto de trabajo interesante el cual también me gustaba. Gané una buena reputación y reconocimiento por mi desempeño, todo iba muy bien. A pesar de todo ello los horarios rotativos y días festivos en que debía acudir a trabajar me apartaban de mi vida familiar; así que con un poco de pesar tuve que dejarlo. Al buscar otro trabajo muy pronto descubrí que debía prepararme un poco más por lo cual tenía que continuar estudiando. Para ese entonces ocurrieron algunos cambios en mi vida personal que tuve que afrontar. Me encontraba sola, y transformé las dificultades y pruebas que la vida me daba en motivarme aun mas a salir adelante. Con un alto espíritu me repetía a mi misma Si, si puedo. Los años me habían enseñado algunas cosas y decidí aprender de mis experiencias y buscar mejorar y crecer en mi vida personal y profesional y emprendí mis estudios para capacitarme en la enseñanza del idioma español.
Después de diplomarme comencé a enseñar por un tiempo de forma individual y hoy día me encuentro trabajando para una academia de enseñanza del idioma español impartiendo clases grupales para adultos en su mayoría anglosajones que ambicionan aprender una nueva lengua. Orgullosamente trasmito un idioma y una cultura, lo cual me ha otorgado muchas satisfacciones a nivel profesional.
En mis tiempos libres me dedico a varias actividades: Entre ellas trabajar en vidrio, escribir, escuchar buena música, cultivar mi jardín de huertas cada año y disfrutar las actividades en el mar cuando me es posible.
Felizmente puedo decir que no reparé en todas las dificultades y obstáculos que se me presentaron. Continué perseverando y siguiendo mis sueños; siempre pensé que nunca es demasiado tarde para realizarlos. Aprendí que justamente en los momentos más difíciles, fue donde encontré la fortaleza interior de inspiración y motivación a superarme.
Sé que aun tengo un largo camino por recorrer; pienso que tenemos mucho que aprender lo cual nos indica que siempre hay lugar para seguir creciendo en todo sentido.
También soy madre de cuatro hijos. La mayor se graduó del Humber College en Turismo y Hotelería y trabaja exitosamente en un prestigioso hotel de Toronto. La segunda termina el último año en la Universidad de York de sus estudios en Ecología. Mi hijo persigue su sueño de ser piloto de avión y también esta estudiando en el Humber College , Electricidad. La mas pequeña que sigue termina la secundaria y esta planeando en seguir estudiando. Me siento enormemente orgullosa de todos ellos, por sus logros y por haber continuado a pesar de todo. Creo firmemente que todos los días tenemos una nueva oportunidad de demostrarnos principalmente a nosotros mismos la capacidad que tenemos y lo que podemos llegar a tener, si nos lo permitimos. Está en nosotros la decisión. Pienso que el verdadero éxito esta en la perseverancia de acción en búsqueda de las metas que nos propongamos sin desfallecer ni reparar en el tiempo que nos tome, ni las adversidades que estén en nuestro entorno. Siempre alenté a mis hijos a estudiar y aportar a la sociedad todo lo mejor de sí mismos. En diversas oportunidades, entre tantas frases que les decía, hubo una que había escuchado y se las mencionaba en repetidas ocasiones.
Ellos la recuerdan siempre con agradecimiento por haberlos apoyado y alentado a seguir sus sueños y metas en la vida. Se las comparto con la esperanza que sean también fuente de aliento y motivación en la búsqueda de un futuro mejor.
´”SI LO PUEDES SOÑAR, TAMBIEN LO PUEDES LOGRAR”´
Mi historia es una mas de tantas, y con gusto la comparto; llegué a este país, muy joven y había terminado mis estudios de preparatorio en abogacía, dos años preuniversitarios que me habilitarían a entrar en la Universidad de la Republica en Montevideo, Uruguay. Soñaba con seguir alguna de las dos carreras que tanto me gustaban pero en lugar de seguir estudiando, el destino me trajo a Toronto. Al llegar pude a penas estudiar un poco de ingles y comencé enseguida a trabajar.
Tuve muchos trabajos típicos de emigrante... en fábricas y otros similares. Había adquirido una educación que aquí no me servia y no habia obtenido un buen aprendizaje del idioma ingles ni el adecuado asesoramiento para seguir estudiando en aquel momento. Finalmente, después de un par de años encontré un trabajo algo mejor en un laboratorio y estudio fotográfico; aprendí un oficio nuevo en el revelado de fotografía manual y trabaje allí durante 5 años. Luego llegaron los hijos y por unos cuantos años me dedique enteramente a ellos, el hogar y la familia. Al mismo tiempo trabajaba desde mi casa colaborando en la administración de la empresa que mi esposo tenia; trabajo que desempeñé en forma regular durante muchos años permitiéndome dedicar a otros trabajos y estudios. Luego motivada a seguir superándome decidí capacitarme en alguna especialidad considerando los conocimientos de ingles que tenia en ese momento. Así que comencé mis estudios y me gradué en una Institución de Estética y Belleza. Trabajé durante un tiempo en ese campo en mi casa y también después abrí un espacio en un salón de belleza. Me iba bien pero no era realmente un trabajo que me apasionara. Durante esos años en mis tiempos libres colaboraba voluntariamente con las escuelas y liceos de mis hijos.
Al tiempo también surgió una oportunidad de trabajo en el aeropuerto considerando mayormente los tres idiomas que dominaba, hice los trámites de solicitud necesarios y me admitieron otorgándome un empleo de tiempo completo; fué un puesto de trabajo interesante el cual también me gustaba. Gané una buena reputación y reconocimiento por mi desempeño, todo iba muy bien. A pesar de todo ello los horarios rotativos y días festivos en que debía acudir a trabajar me apartaban de mi vida familiar; así que con un poco de pesar tuve que dejarlo. Al buscar otro trabajo muy pronto descubrí que debía prepararme un poco más por lo cual tenía que continuar estudiando. Para ese entonces ocurrieron algunos cambios en mi vida personal que tuve que afrontar. Me encontraba sola, y transformé las dificultades y pruebas que la vida me daba en motivarme aun mas a salir adelante. Con un alto espíritu me repetía a mi misma Si, si puedo. Los años me habían enseñado algunas cosas y decidí aprender de mis experiencias y buscar mejorar y crecer en mi vida personal y profesional y emprendí mis estudios para capacitarme en la enseñanza del idioma español.
Después de diplomarme comencé a enseñar por un tiempo de forma individual y hoy día me encuentro trabajando para una academia de enseñanza del idioma español impartiendo clases grupales para adultos en su mayoría anglosajones que ambicionan aprender una nueva lengua. Orgullosamente trasmito un idioma y una cultura, lo cual me ha otorgado muchas satisfacciones a nivel profesional.
En mis tiempos libres me dedico a varias actividades: Entre ellas trabajar en vidrio, escribir, escuchar buena música, cultivar mi jardín de huertas cada año y disfrutar las actividades en el mar cuando me es posible.
Felizmente puedo decir que no reparé en todas las dificultades y obstáculos que se me presentaron. Continué perseverando y siguiendo mis sueños; siempre pensé que nunca es demasiado tarde para realizarlos. Aprendí que justamente en los momentos más difíciles, fue donde encontré la fortaleza interior de inspiración y motivación a superarme.
Sé que aun tengo un largo camino por recorrer; pienso que tenemos mucho que aprender lo cual nos indica que siempre hay lugar para seguir creciendo en todo sentido.
También soy madre de cuatro hijos. La mayor se graduó del Humber College en Turismo y Hotelería y trabaja exitosamente en un prestigioso hotel de Toronto. La segunda termina el último año en la Universidad de York de sus estudios en Ecología. Mi hijo persigue su sueño de ser piloto de avión y también esta estudiando en el Humber College , Electricidad. La mas pequeña que sigue termina la secundaria y esta planeando en seguir estudiando. Me siento enormemente orgullosa de todos ellos, por sus logros y por haber continuado a pesar de todo. Creo firmemente que todos los días tenemos una nueva oportunidad de demostrarnos principalmente a nosotros mismos la capacidad que tenemos y lo que podemos llegar a tener, si nos lo permitimos. Está en nosotros la decisión. Pienso que el verdadero éxito esta en la perseverancia de acción en búsqueda de las metas que nos propongamos sin desfallecer ni reparar en el tiempo que nos tome, ni las adversidades que estén en nuestro entorno. Siempre alenté a mis hijos a estudiar y aportar a la sociedad todo lo mejor de sí mismos. En diversas oportunidades, entre tantas frases que les decía, hubo una que había escuchado y se las mencionaba en repetidas ocasiones.
Ellos la recuerdan siempre con agradecimiento por haberlos apoyado y alentado a seguir sus sueños y metas en la vida. Se las comparto con la esperanza que sean también fuente de aliento y motivación en la búsqueda de un futuro mejor.
´”SI LO PUEDES SOÑAR, TAMBIEN LO PUEDES LOGRAR”´