Español Hasta $5000 para cubrir costos educativos de profesionales internacionales que estan tomando un programa puente. English Up to $5000 to cover education costs for internationally trained professionals that are taking a bridging program.Mas informacion / more information
Español La beca estudiantil que facilita un 30% de descuento para estudios de postsecundaria en Ontario para el 2012-2013 está en efecto. Para calificar, debes registrarte en una institución aprobada para facilitar préstamos estudiantiles del gobierno (OSAP). English 30% off scholarships now open for 2012-2013 postsecondary applicants in Ontario. *Note that you must be registered at an OSAP approved institution.
Hoy más que nunca resulta imprescindible aprender el idioma inglés. Cada día se emplea más en casi todas las áreas del conocimiento y desarrollo humanos. Prácticamente puede afirmarse que se trata de la lengua del mundo actual. Es, en la era de la globalización, la gran lengua internacional, una “lingua franca” que ha repercutido en todos los países no-anglosajones, y que afecta más o menos directamente a los diversos campos y profesiones. Su posesión ya no puede tratarse como un lujo, sino que es una necesidad evidente. Es más, incluso se dice ya que quien no domine esa lengua estaría en una clara situación de desventaja: sería como si fuese mudo o medio analfabeto. Y sobran las razones para decirlo. La pretensión de este documento es, pues, la de hacer ver estos motivos y concientizar a la juventud y a sus familias de la enorme importancia de adquirir dicho idioma.
En primer lugar, se trata de la herramienta que permite la comunicación con personas de otros países, dentro del mundo globalizado en que vivimos. Es indiscutible: el inglés se ha convertido en el idioma global de comunicación por excelencia, uno de los de mayor uso en el mundo. Es idioma oficial, o tiene un status especial, en unos 75 territorios en todo el mundo.
Idioma a nivel de facto: Reino Unido y los Estados Unidos. Idioma oficial en: Australia, Bahamas, Barbados, Fiji, Belice, Botswana, Dominica, Ghana, Gambia, Gibraltar (R. U.), Guam (EE. UU.), Guyana, Islas Caimán (R. U.), Bermudas (R. U.), Islas Malvinas (R. U.), Isla de Monserrat (R. U.), Islas Pitcairn (R. U.), Islas Santa Elena (R. U.), Tristan da Acuna (R. U.), Islas Vírgenes (EE. UU. y R. U.), Islas Salomón, Jamaica, Lesotho, Liberia, Malawi, Marianas del Norte (EE. UU.), Malta, Mauricio, Nauru, Nigeria, Papúa Nueva Guinea, Samoa Americana, Santa Lucía, San Kitts y Nevis, Sierra Leona, Swazilandia, Trinidad y Tobago, Granada, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Uganda, Zambia y Zimbabwe. Idioma cooficial: Bangladesh, Brunei, Canadá, República Sudafricana, Irlanda, Israel, Kenia, Kiribati, Camerún, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Namibia, Nueva Zelanda, Chagos, Diego García, Islas Marshall (EE. UU.), India, Líbano, Malasia, Myanmar (Antes Birmania), Filipinas, Pakistán, Puerto Rico (EE. UU.), Seychelles, Sri Lanka (antes Ceilán), Singapur, Tanzania, Tokelau y Tonga. Minorías en: Antillas Neerlandesas, Costa Rica, Guinea Ecuatorial, Delta Amacuro y Bolívar (Venezuela), Honduras, Hong Kong (China), Malasia, México, Panamá (no tanto desde la devolución del Canal de Panamá), Pará (Brasil), Samoa, Surinam, Tuvalu etc.
Estimaciones recientes sugieren que unos 402 millones de personas lo hablan como su primer idioma, así como es utilizado en la actualidad por más de 1.000 millones de hablantes no nativos. Y este número seguirá creciendo al menos hasta 2015, año en el que, por otra parte, unos 2.000 millones de personas en el mundo lo podrían estar aprendiendo, según concluye un reciente informe del British Council. De cualquier manera, dentro de poco más de una década lo hablarán tres mil millones de personas, es decir, la mitad de la humanidad. Las consecuencias del avance de esta marea lingüística son inconmensurables. Dentro de pocas generaciones la mayor parte de la especie humana será capaz de comunicarse en una sola lengua.
Se trata del mayor golpe a la civilización, a nivel mundial, durante el último cuarto de siglo. En casi todas las partes del mundo la mayoría habla al menos un poco de inglés, de modo que en casi todos lados, quien lo conozca, podría "sobrevivir”. Esta expansión supone un verdadero terremoto en la historia del ser humano, uno de los hechos más importantes que le han ocurrido a la humanidad desde el nacimiento del lenguaje. Ninguna lengua antes había alcanzado la universalidad, ni había llegado tan lejos ni tan rápido. Es la primera vez en la Historia que resulta posible señalar una lengua como la predominante.
El francés fuera de Francia tiene los días contados; el África francófona está cambiando al inglés. El África portuguesa está abandonando el portugués. El alemán experimentó un tímido avance temporal en la incipiente Europa del Este, pero en cualquier otro sitio fuera de Alemania desaparece. El ruso, del que hace algún tiempo pudo pensarse que habría que aprenderlo, está acabado. En Japón están aprendiendo inglés y desarrollando su propia variante preferida. China resistirá, pero el mandarín y el cantonés no llegarán más allá de sus hablantes nativos. Hay más nuevos musulmanes que aprendan inglés que árabe.
La lengua inglesa es de las más fáciles de todas para aprenderla. Ésta es una de las razones por las cuales prevaleció en los Estados Unidos. Los descendientes de los alemanes, por ejemplo, eran bastante más numerosos en la época del nacimiento de esta nación; sin embargo, fue el inglés el que finalmente venció.
Por consenso mundial, el inglés ha sido elegido como el idioma de la comunicación internacional. Es, “de facto”, la lengua de la diplomacia, en un mundo “global” en el que las relaciones entre países son cada vez de mayor importancia. Su conocimiento es requisito obligatorio para trabajar en las instituciones supragubernamentales, por ejemplo. En el 2001, se hizo una consulta a los 189 países miembros de las Naciones Unidas sobre la lengua deseada para la comunicación entre embajadas. Más de 120 eligieron el inglés (entre ellos, Vietnam, los países que antiguamente formaron la Unión Soviética y la mayoría de los pertenecientes al mundo árabe), 40 seleccionaron el francés, y 20 se decantaron por el castellano. Ese “status” le ha sido conferido gracias al dominio político, económico y militar ejercido, principalmente durante los dos últimos siglos, por los EE. UU.
En el campo económico, la industria, los negocios, el comercio internacional, todo el universo productivo se escribe, se habla y se lee en inglés. Las principales aerolíneas, por ejemplo, lo han adoptado como idioma oficial. Si conoce dicho idioma, a cualquier trabajador se le abrirán prácticamente todas las puertas en el mundo laboral y la mejora de oportunidades, desde un empleo con salario medio hasta los más altos niveles ejecutivos. Basta con mirar en las ofertas de trabajo de los principales periódicos. Son ya muchos los que se valen de ella día a día: no sólo para comunicarse con directivos, también en puestos de menor responsabilidad su conocimiento puede convertirse en una competencia esencial (las máquinas, las técnicas utilizadas, los libros… están principalmente en esa lengua). ¿Qué producto comercial vendido o etiquetado no viene con texto en ingles? En general, todos los profesionales la consideran de gran valor.
Para explicar esta gran importancia del inglés en la actualidad, otra importantísima razón es la superioridad científica de los Estados Unidos y Gran Bretaña en el siglo XX, con importantes descubrimientos y avances tecnológicos. Este siglo trajo consigo avances en la ciencia y tecnología inimaginables para la mayoría: el automóvil, el avión, la radio, la televisión, el radar, los ordenadores, los cohetes, los misiles, la bomba atómica y la bomba-H...
Inicialmente, dichos productos se fabricaban en ambos países y eran exportados a otros lugares del mundo. Sin embargo, conforme se fueron desarrollando, las demás naciones fueron montando sus propias industrias e “importando” técnicos y científicos anglo-parlantes, contribuyendo de este modo al fortalecimiento y expansión del inglés.
Hoy en día, cualquier investigador o profesional que quiera estar al día o acceder a libros especializados necesita irremediablemente saber inglés para estar informado de los rápidos avances que están teniendo lugar en su área de conocimiento. Y ello es así porque el 75% de la bibliografía científica está en inglés. Este hecho también abarca a otros contenidos proporcionados por los distintos medios informativos existentes (televisión, radio, periódicos, vídeos, películas…).
Por otro lado, dado el rápido avance de la tecnología en todos los campos, llegan constantemente a las empresas nuevos equipos, aparatos e instrumentos cuyas instrucciones –ya sea de montaje, uso funcionamiento, mantenimiento y limpieza- suelen venir mayormente en inglés. El conocimiento de la lengua de Shakespeare en estos casos es muy útil y rentable.
El inglés es la lengua de las telecomunicaciones (con el 80% de la información almacenada electrónicamente). Del total estimado de 40 millones de usuarios de Internet, un 80% se comunica actualmente en este idioma. La mayoría de los sitios se encuentran editados en inglés. Además, el porcentaje de usuarios de la red que no son hablantes nativos del inglés está incrementándose rápidamente, especialmente en Asia.
Por otra parte, prácticamente todos los centros del tipo que sea disponen de ordenadores para facilitar el trabajo, y cualquier persona acostumbrada a manejarlos sabe que, aunque muchos de los programas informáticos están ya traducidos al castellano, es frecuente encontrarse en situaciones donde es necesario saber inglés para poder comprender el lenguaje interactivo del ordenador.
Igualmente es indispensable conocer el inglés cuando se viaja o se sale de vacaciones al extranjero: para ir de compras, para tomar un medio de transporte sin perderse, para pedir la cuenta en un restaurante, para entrar en contacto con la gente y su cultura de modo amplio... No importa a qué lugar se vaya, si se habla ingles se tienen muchas probabilidades de encontrar a otra persona que también lo hable, algo que podría sacar de apuros en más de una ocasión. También es un valor añadido para el sector turístico español (hostelería, atracciones, etc.), dada la gran cantidad de clientes extranjeros que acuden a las más diversas zonas geográficas de nuestro país.
Es, también, el lenguaje del entretenimiento y la cultura popular: con la industria de la música y del cine, la macdonalización, etc.
En el terreno de los estudios, es una herramienta clave para el triunfo académico, especialmente en ciertas carreras profesionales en las que es requisito exigible para la obtención del título. Es, con diferencia, el idioma más enseñado en los centros educativos de toda Europa, alcanzando al 46% de los estudiantes en primaria y al 91% de secundaria. En España, sin embargo, a pesar de ser el idioma extranjero predominante, sólo alcanza un porcentaje del 36%. Son unos datos que nos colocan en una situación de clara desventaja con respecto a países como Dinamarca, Holanda o Suecia donde un 80% de la población habla la lengua inglesa con fluidez.
Por ello ha habido aquí una rapidísima proliferación de Escuelas Oficiales de Idiomas –por no mencionar el gran número de academias privadas creadas- donde más del 80% de los alumnos matriculados estudian inglés. Y cada año se conceden numerosas becas al alumnado para el aprendizaje y reciclaje en el extranjero. Además, habría que mencionar también todos los viajes e intercambios que se organizan a Gran Bretaña, los Estados Unidos y Canadá, principalmente, tanto por iniciativa estatal como privada, para la realización de cursos de perfeccionamiento. Evidentemente, todo este despliegue no es producto de la casualidad, sino una clara muestra de la innegable importancia del inglés.
Así pues, su dominio se ha convertido en una necesidad cada vez más apremiante. Se trata, en definitiva, de una lengua que todos, nos guste o no, hemos de aceptar. ¡Y nunca es tarde para aprenderla!
Junta de Andalucia. Consejería de educaciónSi tienes un nivel intermedio de inglés, Invierte en clases de inglés estrategicas -este enlace es excusivamente para estudiar en Toronto.
Stuart stood up confidently and addressed the group: "I studied Art History at Yale, worked at Bain for two years, then Morgan Stanley. After finishing my Stanford MBA, I took a banking job at Goldman Sachs."
I'd asked him and a small group of smart individuals to describe their professional achievements. When Stuart sat down, the others followed in much the same pattern, proudly rattling off their personal laundry lists of the prestigious companies they'd worked for and the top-tier universities they'd attended.
Had I left it there, this would have seemed like a collection of well-oiled, talented superstars living comfortably at the top of their professions. But as I delved deeper, I found out that they weren't comfortable at all, and their flashy affiliations were no guarantee that they'd actually accomplish more than anyone else. One said, "I promised myself I'd move overseas, but the Blackstone brand in New York is just so strong. I had to sign." Said another, "The work is meaningless compared to the policy think tank I wanted to join. But everyone knows Morgan Stanley, and it'll open up so many doors later on in life." The same patterns surfaced: exciting visions sabotaged by the desire to be associated with well-known institutions.
If their goal was to stand out by joining these organizations, they'd pursued entirely the wrong strategy. Traditionally, associating yourself with a prestigious brand did wonders for your career because of the signalling effect. Employees could credibly convey information about themselves by gaining experience at certain companies and acquiring academic credentials. If you got into Unilever, you must be a good marketer. If MIT admitted you, you're a high-potential scientist. But a core assumption of job-market signalling theory is asymmetric information between employers and prospective employees. In other words, employers have to rely on imperfect signals as ways to glean information about potential hires. In today's world, this assumption no longer holds.
Ironically, proudly flaunting your affiliations — company, university, or club — will only make you more of a commodity: another banker, another Ivy League graduate, another know-it-all scientist. Instead of just resume-gardening, distinguishing yourself through real, tangible accomplishments shows the world what you've actually done while de-emphasizing who accepted you into their organization. The latter is a superficial vanity device designed to boost confidence; the former is a validated, objective measure of your skills and experience. The relentless focus on "what" is how people without bulge-bracket work experience or Ivy League degrees are beating out those obsessed with the glitz, glamour, and false safety of their memberships, associations, connections, and relationships.
Here's why prestige matters less than ever:
1. Prestigious companies have suffered. The Financial Crisis tainted the reputations of some of the world's largest corporations — from big banks to blue chips like General Motors. Newscorp and other recent corporate scandals have only fueled existing doubts. Signalling loses relevance to the extent that these organizations no longer confer credibility onto the individuals that join them.
2. Social media pierces the corporate veil. As the adoption of Twitter, LinkedIn, and Facebook continues to grow, we're able to effectively separate the individual from the organization. Consumer internet platforms like these allow people to publish their output independent of their organizations, giving everyone a direct lens into an individual's abilities and passions. This improves the underlying quality of information available, further reducing the need to signal the "old" way.
3. New tools exist to accurately assess skills. If you're a data scientist, you can compete on Kaggle against a global cadre of experts in your field. Rather than relying on your college diploma, we have a better way to test your programing skills: Codecadamy. And if you're coveting a social media role, a high Klout score might seal the deal. These new tools are able to measure people's skills with precision, making college degrees and brand-name companies look like blunt approximations in comparison.
America's largest companies and most prestigious universities deserve much respect. But being hired or admitted to these institutions is an opportunity to accomplish things, not the accomplishment itself. Therefore, a prudent strategy favors accumulating real accomplishments — revenues earned, clients transformed, or lives changed — in spite of any affiliations you may have. As traditional notions of prestige are fast losing relevancy, we should all focus more on creating real value. If you're lucky enough to have attended a great college or worked for a top company, you have an obligation to turn these affiliations into accomplishments. If you're not one of the privileged few, you're no longer at a disadvantage. Stand tall, because it's mastering the process of consistently delivering results that will truly distinguish you in the end.
Source: DANIEL GULATI.Daniel Gulati is a tech entrepreneur based in New York. He is a coauthor of the new book Passion & Purpose: Stories from the Best and Brightest Young Business Leaders. Follow him on Twitter at @danielgulati.
No es un secreto que el camino hacia el éxito debe ser construido con trabajo duro, determinación y pasión inquebrantable. Los multimillonarios tienen algunas claves que aplican no solo en los negocios, sino en la vida misma.
- Averigüe lo que le apasiona y lo que haría feliz durante varios años sin recibir dinero. A eso es lo que usted debería dedicarse en la vida.
- Sea fiel a usted mismo.
- Identifique cuáles son sus valores y viva por ellos, en los negocios y en la vida.
- En lugar de centrarse en separar el trabajo y la vida, céntrese en integrar el trabajo con la vida.
- Construya relaciones y amistades reales, donde la interacción con las otras personas sea la recompensa. No se relacione sólo con la intención de sacar un beneficio, puede resultar muy mala apuesta.
- Recuerde maximizar su nivel de felicidad, no de dinero o estatus.
- Piense su definición de éxito. ¿Es un impulso interno o externo?
- Prepárese para el rechazo.
- El éxito no compartido es el fracaso. Comparta su riqueza.
- Las personas exitosas hacen todas las cosas que la gente sin éxito no quiere hacer.
- Los valores y la ética siempre van de primero.
- No mienta, engañe, ni robe.
- Los negocios con gente mala, siempre serán malos negocios.
- Aprenda que puede mantenerse alejado de las personas que le generan desconfianza.
- Abrace a sus equipos administrativos en cuanto entren y salgan de las reuniones, pero durante ellas hábleles con carácter y sin ocultar la verdad.
- La verdad es fría y dura, pero es el primer paso en el camino de la esperanza y la salvación.
- No haga lo que hace por dinero. Elija su profesión porque le acelera el ritmo cardiaco.
- Si hace el bien, el bien estará de vuelta.
- Sea fundamentalmente comprometido y honesto con usted mismo.
- Viva su vida de manera acelerada. Atrévase a tomar algunos riesgos. FinanzasPersonales.com.co
A project of CLEO, -Community Legal Education Ontario, Your Legal Rights is a website of free legal information for people in Ontario. This site has free, practical, and easy-to-find legal information produced by hundreds of organizations across Ontario.
The Your Legal Rights site contains the following features: - Resources: Legal information covering a wide range of legal topics, in a variety of formats, and available in dozens of languages
- Common Questions: Questions and answers to everyday legal problems
- Find Services: Interactive map of key legal and social services across Ontario
- Training: Public legal education training webinars for service providers
- News & Events: The latest headlines and community events about the law and access to justice
English version hereEl gobierno de Ontario quiere desarrollar la mano de obra mas educada del mundo. Para avanzar en éste objetivo el gobierno facilitará una reducción del 30% en costos de estudio de universidades y colegios técnicos a partir del 2012. El nuevo “Grant” o beca puede ahorrarle a un estudiante universitario $1600 por año y $730 a un estudiante de colegio técnico –College. Esta ayuda estará disponible para familias con ingresos por debajo de los $160.000 anuales. Disponible hasta 4 años para un programa de estudio de tiempo completo. Visita este enlace/Follow this link
Español Hemos desarrollado éste boletín con el propósito de proveer información y recursos que puede ser usada para fomentar el progreso y éxito de nuestra comunidad en Canadá. English We have developed this newsletter with the purpose of providing information that can be used to promote the progress and success of our community in Canada.
|