Anorexia nerviosa, un verdadero trastorno alimentario en nuestra sociedad y con graves consecuencias de salud
La anorexia de tipo nervioso es un trastorno alimentario que desafortunadamente es cada vez más común. Quienes lo sufren se esfuerzan por limitar su consumo de alimentos de manera exagerada debido a un fuerte temor a la posibilidad de aumentar de peso, incluso cuando están por debajo de su peso recomendado. La genética y las actitudes sociales hacia la apariencia corporal juegan un papel importante, así como la situación familiar del individuo.
Factores de riesgo:
Tendencia a aceptar la influencia social y de los medios de comunicación
Ser perfeccionista
Pertenecer al sexo femenino (aunque también se da en hombres)
Haber experimentado ansiedad en la infancia
Problemas alimentarios y gastrointestinales en la primera infancia (pica)
Incremento en la preocupación por el peso y la figura
Antecedentes familiares de adicciones o trastornos alimentarios
Padres preocupados excesivamente por el peso
Tener una imagen negativa de nuestro cuerpo
¿Quiénes son más propensos a padecer este trastorno alimentario?
La anorexia nerviosa generalmente ocurre en la adolescencia o en los comienzos de la edad adulta. Es muy común en mujeres que gozan de buena posición socioeconómica y son objeto de grandes exigencias por parte del grupo al que pertenecen (padres de familia, profesores, medios de comunicación y amistades).
Comportamientos comunes que nos pueden dar una alarma o pauta para tomar medidas (un warning):
Limitar exageradamente la cantidad de alimento que consumen
Cortar el alimento en pedazos pequeños
Comer rápidamente grandes cantidades de alimento
Ir al baño inmediatamente después de las comidas o a la mitad de estas
Comer más de la cuenta y después provocarse el vómito
Utilizar pastillas diuréticas y laxantes
Hacer ejercicio de manera exagerada
Consecuencias que se pueden observar en la Anorexia nerviosa:
Depresión
Pensamiento confuso o lento, o mala memoria
Tendencia al suicidio cuando algo les sale de control debido a la poca tolerancia a la frustración
Caries dentales debido al vómito auto inducido
Boca seca
Mucha sensibilidad al frío
Cabello fino y muy maltratado, al igual que uñas quebradizas
Poca luz o vida en los ojos
Ausencia de la menstruación
Tensión arterial baja
Piel amarillenta o manchada
Pérdida considerable de peso, músculo y grasa corporal
Tratamiento:
El mayor desafío es hacer que la persona reconozca que esta conducta no es una solución a otros problemas. Es importante restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios al tiempo que se busca solucionar los aspectos psicológicos y sociales. Nota importante: El apoyo familiar en todos aspectos es indispensable, así como lo es el alentar actitudes saludables y realistas hacia el peso y la dieta como estilo de vida.
Consejos de Carmen Serdán:
Te recomiendo contactar a tu médico familiar, psicólogo y nutriólogo de confianza si notas que tu hijo, alumno, compañero, tú mismo o un amigo:
Restringe notoriamente su ingesta de alimento
Hace demasiado ejercicio
Está preocupado excesivamente por su peso
Siempre hay vías para salir de este problema y que habemos gente interesada en ayudar.
La anorexia de tipo nervioso es un trastorno alimentario que desafortunadamente es cada vez más común. Quienes lo sufren se esfuerzan por limitar su consumo de alimentos de manera exagerada debido a un fuerte temor a la posibilidad de aumentar de peso, incluso cuando están por debajo de su peso recomendado. La genética y las actitudes sociales hacia la apariencia corporal juegan un papel importante, así como la situación familiar del individuo.
Factores de riesgo:
Tendencia a aceptar la influencia social y de los medios de comunicación
Ser perfeccionista
Pertenecer al sexo femenino (aunque también se da en hombres)
Haber experimentado ansiedad en la infancia
Problemas alimentarios y gastrointestinales en la primera infancia (pica)
Incremento en la preocupación por el peso y la figura
Antecedentes familiares de adicciones o trastornos alimentarios
Padres preocupados excesivamente por el peso
Tener una imagen negativa de nuestro cuerpo
¿Quiénes son más propensos a padecer este trastorno alimentario?
La anorexia nerviosa generalmente ocurre en la adolescencia o en los comienzos de la edad adulta. Es muy común en mujeres que gozan de buena posición socioeconómica y son objeto de grandes exigencias por parte del grupo al que pertenecen (padres de familia, profesores, medios de comunicación y amistades).
Comportamientos comunes que nos pueden dar una alarma o pauta para tomar medidas (un warning):
Limitar exageradamente la cantidad de alimento que consumen
Cortar el alimento en pedazos pequeños
Comer rápidamente grandes cantidades de alimento
Ir al baño inmediatamente después de las comidas o a la mitad de estas
Comer más de la cuenta y después provocarse el vómito
Utilizar pastillas diuréticas y laxantes
Hacer ejercicio de manera exagerada
Consecuencias que se pueden observar en la Anorexia nerviosa:
Depresión
Pensamiento confuso o lento, o mala memoria
Tendencia al suicidio cuando algo les sale de control debido a la poca tolerancia a la frustración
Caries dentales debido al vómito auto inducido
Boca seca
Mucha sensibilidad al frío
Cabello fino y muy maltratado, al igual que uñas quebradizas
Poca luz o vida en los ojos
Ausencia de la menstruación
Tensión arterial baja
Piel amarillenta o manchada
Pérdida considerable de peso, músculo y grasa corporal
Tratamiento:
El mayor desafío es hacer que la persona reconozca que esta conducta no es una solución a otros problemas. Es importante restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios al tiempo que se busca solucionar los aspectos psicológicos y sociales. Nota importante: El apoyo familiar en todos aspectos es indispensable, así como lo es el alentar actitudes saludables y realistas hacia el peso y la dieta como estilo de vida.
Consejos de Carmen Serdán:
Te recomiendo contactar a tu médico familiar, psicólogo y nutriólogo de confianza si notas que tu hijo, alumno, compañero, tú mismo o un amigo:
Restringe notoriamente su ingesta de alimento
Hace demasiado ejercicio
Está preocupado excesivamente por su peso
Siempre hay vías para salir de este problema y que habemos gente interesada en ayudar.
Carmen Serdán
Lic. en Nutrición
Tel: 905 766 2465; 647 991 7744
Email: serdancar@hotmail.com