Información, conocimiento y educación.
Son muchas las cosas que percibimos, escuchamos y aprendemos a medida que transcurre el tiempo; acumulamos información de diferentes fuentes, damos autoridad a lo que nos parece importante y el resultado de lo que somos en esencia es la manera en la que categorizamos esa información; así, nuestra vida es el resultado de la información que poseemos y de la manera en la que le damos prioridad a esa información.
Un verso bíblico dice “mi pueblo pereció por falta de conocimiento…” en éste texto hay una declaración en referencia a las consecuencias de la ignorancia y son reflejadas en el “perecer”… perecer o morir a muchas cosas como los sueños, metas o aspiraciones y como resultado se vive una vida sin propósito, vacia y mediocre.
La mayoría de los seres humanos contamos con herramientas que nos ha dado la vida; algunas de ellas son los sentidos -vista, olfato, oído, gusto, tacto; algunas que no se ven son la responsabilidad y la capacidad de tomar decisiones –entre otras-. Tarde o temprano vamos a tener que usar estas herramientas y decidir qué tipo de conocimiento o información vamos a permitir que llegue a nuestra mente: un conocimiento que nos aporte cosas positivas o cosas negativas.
Una vez se obtiene algún tipo de información, ésta pasa por el filtro de la decisión y lo que es relevante lo aceptamos en nuestra mente –o estamos de acuerdo con ello- y al ejecutarlo o ponerlo en práctica se puede luego convertir en un hábito o una habilidad; y al final, esa información pasa a ser un conocimiento y muchas veces un principio de vida que nos ayuda a percibir el mundo de una manera específica –y a ser percibidos-.
Algunos ejemplos:
Es mi decisión permitir que mi mente adquiera un constante flujo de datos de diferentes fuentes; por ejemplo, refiriéndonos al sentido de la vista y al auditivo: la televisión, la música, la lectura, diferente tipo de conversaciones e incluso el estudio que realizo a nivel profesional, son cosas que van a tener un impacto en la manera como pienso y como me comporto.
En cuanto a la televisión o la lectura, si mi interés primordial son las noticias que se enfocan en los crímenes, los desastres, las injusticias sociales y todo lo malo que ocurre en el mundo, el resultado en mi comportamiento va a ser negativo y voy a vivir con mucho temor y angustia.
Por otro lado, si la información que permito en mi vida es motivante y me ayuda a adquirir unas habilidades para mejorar la manera en la que desempeño una tarea o una labor, o me enfoco en la lectura de avances científicos para el mejoramiento del medio ambiente, filosofías que ayuden a mejorar el caracter o biografías de personas que han alcanzado el éxito, el resultado en mi vida será positivo y motivante.
Debe existir un balance –otra herramienta es la capacidad de ejecutar o hacer: Lo que se hace y cómo se hace es el resultado directo de la información que se posee.
Otro tipo de información y conocimiento que debemos escoger es la educación profesional; lo que es el resultado de la toma de una decisión responsable que te llevará a donde quieres llegar y te permitirá aportar como ser humano un grano de arena en la sociedad. Decidir lo que se quiere estudiar o adaptar ese conocimiento a las demandas de otra cultura -por ejemplo Canada, puede ser una tarea complicada; pero cuando se cuenta con una información efectiva de las diferentes areas de estudio, la demanda en el mercado laboral y si los talentos naturales o el caracter son compatibles con el area de estudio, se pueden obtener resultados sorprendentes y como resultado se obtendrán muchas satisfacciones en la vida.
Luis Araque
Asesor Educativo
Email: info@progresohispano.ca
Tel: 416 880 7861
Son muchas las cosas que percibimos, escuchamos y aprendemos a medida que transcurre el tiempo; acumulamos información de diferentes fuentes, damos autoridad a lo que nos parece importante y el resultado de lo que somos en esencia es la manera en la que categorizamos esa información; así, nuestra vida es el resultado de la información que poseemos y de la manera en la que le damos prioridad a esa información.
Un verso bíblico dice “mi pueblo pereció por falta de conocimiento…” en éste texto hay una declaración en referencia a las consecuencias de la ignorancia y son reflejadas en el “perecer”… perecer o morir a muchas cosas como los sueños, metas o aspiraciones y como resultado se vive una vida sin propósito, vacia y mediocre.
La mayoría de los seres humanos contamos con herramientas que nos ha dado la vida; algunas de ellas son los sentidos -vista, olfato, oído, gusto, tacto; algunas que no se ven son la responsabilidad y la capacidad de tomar decisiones –entre otras-. Tarde o temprano vamos a tener que usar estas herramientas y decidir qué tipo de conocimiento o información vamos a permitir que llegue a nuestra mente: un conocimiento que nos aporte cosas positivas o cosas negativas.
Una vez se obtiene algún tipo de información, ésta pasa por el filtro de la decisión y lo que es relevante lo aceptamos en nuestra mente –o estamos de acuerdo con ello- y al ejecutarlo o ponerlo en práctica se puede luego convertir en un hábito o una habilidad; y al final, esa información pasa a ser un conocimiento y muchas veces un principio de vida que nos ayuda a percibir el mundo de una manera específica –y a ser percibidos-.
Algunos ejemplos:
Es mi decisión permitir que mi mente adquiera un constante flujo de datos de diferentes fuentes; por ejemplo, refiriéndonos al sentido de la vista y al auditivo: la televisión, la música, la lectura, diferente tipo de conversaciones e incluso el estudio que realizo a nivel profesional, son cosas que van a tener un impacto en la manera como pienso y como me comporto.
En cuanto a la televisión o la lectura, si mi interés primordial son las noticias que se enfocan en los crímenes, los desastres, las injusticias sociales y todo lo malo que ocurre en el mundo, el resultado en mi comportamiento va a ser negativo y voy a vivir con mucho temor y angustia.
Por otro lado, si la información que permito en mi vida es motivante y me ayuda a adquirir unas habilidades para mejorar la manera en la que desempeño una tarea o una labor, o me enfoco en la lectura de avances científicos para el mejoramiento del medio ambiente, filosofías que ayuden a mejorar el caracter o biografías de personas que han alcanzado el éxito, el resultado en mi vida será positivo y motivante.
Debe existir un balance –otra herramienta es la capacidad de ejecutar o hacer: Lo que se hace y cómo se hace es el resultado directo de la información que se posee.
Otro tipo de información y conocimiento que debemos escoger es la educación profesional; lo que es el resultado de la toma de una decisión responsable que te llevará a donde quieres llegar y te permitirá aportar como ser humano un grano de arena en la sociedad. Decidir lo que se quiere estudiar o adaptar ese conocimiento a las demandas de otra cultura -por ejemplo Canada, puede ser una tarea complicada; pero cuando se cuenta con una información efectiva de las diferentes areas de estudio, la demanda en el mercado laboral y si los talentos naturales o el caracter son compatibles con el area de estudio, se pueden obtener resultados sorprendentes y como resultado se obtendrán muchas satisfacciones en la vida.
Luis Araque
Asesor Educativo
Email: info@progresohispano.ca
Tel: 416 880 7861
